Tipos de Tarea Motriz
Para conseguir esta clasificación se contemplan 3
características de las tareas propuestas. Por un lado se
tiene en cuenta el grado de definición de los objetivos
de la tarea, es decir hasta que punto está determinada la
finalidad, lo que se pretende de la tarea. Por otro lado se
tiene en cuenta el grado de definición de las
actividades u operaciones a realizar para conseguir los
objetivos propuestos. Por último, el tercer criterio de
clasificación es el grado de organización o arreglo del
material a utilizar para el desempeño de la tarea.
De esta forma el autor diferencia entre tres clases de tareas según el grado de libertad
que permitan al alumno: las tareas no definidas, las tareas semidefinidas y las tareas
definidas.
Tareas no definidas.
Lo que caracteriza esencialmente este tipo de tareas es la no especificación del objetivo
final del comportamiento motor del niño y la no especificación de las operaciones o
acciones a realizar.
a) Tareas no definidas de tipo I: en estas tareas nada esta definido, la consigna es
mínima y se trata únicamente de conducir a los niños a este tipo de situación, la
labor del profesor es preparar el lugar y la disposición del material previendo en
cierta medida las posibles respuestas motrices.
b) Tareas no definidas de tipo II: la consigna dada por el profesor especifica
únicamente el acondicionamiento del medio, el profesor reduce y escoge un
determinado tipo de material, y aunque conoce las posibilidades motrices que este
material puede permitir, desconoce las respuestas de los niños.
c) Tareas no definidas de tipo III: se diferencia de la anterior por el hecho de que el
profesor prolonga la fase exploratoria a base de reconducir la situación,
introduciendo nuevas tareas o nuevo material.
Las ‘tareas no definidas’ constituyen la base de las « situaciones exploratorias ». Pero para
que la situación sea exploratoria es necesario que suponga para el niño un carácter de
novedad, de inédito, de imprevisible. Cuando el niño a conocido todo el campo de
posibilidades, la situación deja de ser de descubrimiento. Se trata entonces de reactivar o
reconducir la situación a base de introducir nuevo material o nuevas consignas, pudiendo
partir del propio proyecto (objetivo) del niño.
Tareas semi-definidas.
Lo que caracteriza esencialmente este tipo de tareas es la determinación de un objetivo
final a perseguir, sin que ello comporte ninguna indicación sobre las acciones que hay que
efectuar.
a) Tareas semi-definidas del tipo I: La utilización del material no está
especificada, puesto que forma parte de la solución a encontrar; el objetivo
esta especificado; las operaciones no están especificadas, pueden haber
múltiples soluciones y todas ellas válidas. El profesor centra su atención
sobre el problema a resolver y la acción motriz.
b) Tareas semi-definidas del tipo II: El acondicionamiento del material esta
especificado; el objetivo esta especificado; pero las operaciones a efectuar
siguen sin estar especificadas.
Tareas definidas.
Las caracteriza esencialmente la univoca forma de
especificar las operaciones a realizar.
a) Tareas definidas de tipo I: El acondicionamiento
del medio especificado, el objetivo a conseguir
no está especificado; las operaciones
especificadas. Estas tareas son las típicas de la
gimnasia construida, basadas en el mando
directo.
b) Tareas definidas de tipo II: El acondicionamiento del medio está
especificado; el objetivo está especificado; las modalidades de ejecución
están especificadas. Estas son las tareas típicas de la iniciación deportiva
tradicional.
Las ‘tareas definidas’ se caracterizan por la determinación de la acción motriz. Esta
determinación comporta la aceptación táctica de las modalidades de ejecución ya
establecidas Pudiendo ser evaluadas según una variable binaria: correcto-incorrecto,
tomando como referencia un modelo dado.