martes, 2 de diciembre de 2014

Tipos de Tarea Motriz

Para conseguir esta clasificación se contemplan 3 
características de las tareas propuestas. Por un lado se 
tiene en cuenta el grado de definición de los objetivos
de la tarea, es decir hasta que punto está determinada la 
finalidad, lo que se pretende de la tarea. Por otro lado se 
tiene en cuenta el grado de definición de las 
actividades u operaciones a realizar para conseguir los 
objetivos propuestos. Por último, el tercer criterio de 
clasificación es el grado de organización o arreglo del 
material a utilizar para el desempeño de la tarea. 
De esta forma el autor diferencia entre tres clases de tareas según el grado de libertad 
que permitan al alumno: las tareas no definidas, las tareas semidefinidas y las tareas 
definidas. 

 Tareas no definidas. 
Lo que caracteriza esencialmente este tipo de tareas es la no especificación del objetivo 
final del comportamiento motor del niño y la no especificación de las operaciones o 
acciones a realizar. 

a) Tareas no definidas de tipo I: en estas tareas nada esta definido, la consigna es 
mínima y se trata únicamente de conducir a los niños a este tipo de situación, la 
labor del profesor es preparar el lugar y la disposición del material previendo en 
cierta medida las posibles respuestas motrices. 

b) Tareas no definidas de tipo II: la consigna dada por el profesor especifica 
únicamente el acondicionamiento del medio, el profesor reduce y escoge un 
determinado tipo de material, y aunque conoce las posibilidades motrices que este 
material puede permitir, desconoce las respuestas de los niños. 

c) Tareas no definidas de tipo III: se diferencia de la anterior por el hecho de que el 
profesor prolonga la fase exploratoria a base de reconducir la situación, 
introduciendo nuevas tareas o nuevo material. 

Las ‘tareas no definidas’ constituyen la base de las « situaciones exploratorias ». Pero para 
que la situación sea exploratoria es necesario que suponga para el niño un carácter de 
novedad, de inédito, de imprevisible. Cuando el niño a conocido todo el campo de 
posibilidades, la situación deja de ser de descubrimiento. Se trata entonces de reactivar o 
reconducir la situación a base de introducir nuevo material o nuevas consignas, pudiendo 
partir del propio proyecto (objetivo) del niño. 

Tareas semi-definidas. 
Lo que caracteriza esencialmente este tipo de tareas es la determinación de un objetivo 
final a perseguir, sin que ello comporte ninguna indicación sobre las acciones que hay que 
efectuar. 

a) Tareas semi-definidas del tipo I: La utilización del material no está 
especificada, puesto que forma parte de la solución a encontrar; el objetivo 
esta especificado; las operaciones no están especificadas, pueden haber 
múltiples soluciones y todas ellas válidas. El profesor centra su atención 
sobre el problema a resolver y la acción motriz. 

b) Tareas semi-definidas del tipo II: El acondicionamiento del material esta 
especificado; el objetivo esta especificado; pero las operaciones a efectuar 
siguen sin estar especificadas. 


 Tareas definidas. 
Las caracteriza esencialmente la univoca forma de 
especificar las operaciones a realizar. 

a) Tareas definidas de tipo I: El acondicionamiento 
del medio especificado, el objetivo a conseguir 
no está especificado; las operaciones 
especificadas. Estas tareas son las típicas de la 
gimnasia construida, basadas en el mando 
directo.

b) Tareas definidas de tipo II: El acondicionamiento del medio está 
especificado; el objetivo está especificado; las modalidades de ejecución 
están especificadas. Estas son las tareas típicas de la iniciación deportiva 
tradicional. 


Las ‘tareas definidas’ se caracterizan por la determinación de la acción motriz. Esta 
determinación comporta la aceptación táctica de las modalidades de ejecución ya 
establecidas Pudiendo ser evaluadas según una variable binaria: correcto-incorrecto, 

tomando como referencia un modelo dado. 

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